LOS LEFEBVRISTAS NO DEBEN CELEBRAR SACRAMENTOS

El secretario del Consejo de ocho Cardenales nombrado por el Papa Francisco, Mons. Marcello Semeraro, recordó que los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (Lefebvristas) no están autorizados a celebrar los sacramentos en la Iglesia y alertó a los católicos sobre los problemas de participar en estos ritos.
El también Obispo de Albano Laziale (Italia) notificó el 14 de octubre a los párrocos de su diócesis la tarea de dar una adecuada formación a los fieles, ya que la Fraternidad San Pío X tiene su sede en esta región y sigue “celebrando” los sacramentos sin el permiso de la Iglesia Católica.
Mons. Semeraro explica en la notificación, publicada en el sitio web de la diócesis, que “es un deber precisar que la así llamada ‘Fraternidad’ no es una institución, ni parroquia, ni asociación, de la Iglesia Católica”.
“Esto –remarca-, sigue siendo así también después del decreto de la Pontificia Congregación para los Obispos del 21 de enero de 2009 con la que el Papa Benedicto XVI, yendo benignamente al encuentro de las reiteradas peticiones por parte del Superior General de la Fraternidad San Pio X, revocaba la excomunión que desde el 30 de junio de 1988 había recaído en cuatro obispos de la misma Fraternidad”.
En este sentido, Mons. Semeraro también recuerda que el 10 de marzo de 2009, el entonces Papa Benedicto XVI confirmaba que “la Fraternidad no tiene estatuto canónico alguno en la Iglesia y sus ministros –aunque fueran liberados de la punición eclesiástica-, no ejercen de modo legítimo ningún ministerio de la Iglesia”.
Además, Benedicto XVI en su Carta Ecclesiae Unitatem del 2 de julio de ese mismo año, recalcó que “la remisión de la excomunión era una medida dentro de la disciplina eclesiástica para liberar a las personas de la carga de conciencia representada por la censura eclesiástica más grave. Pero las cuestiones doctrinales, obviamente, permanecen y, hasta que no sean aclaradas, la Fraternidad no tiene estatuto canónico alguno en la Iglesia y sus ministros no pueden ejercitar de ningún modo legítimo ningún ministerio”.
En su llamado, Mons. Semeraro, reconocido teólogo y experto en eclesiología, se refiere a una nota pastoral del Obispo Emérito de Albano, Mons. Dante Bernini, quien señala que “los fieles católicos no pueden participar en la Misa de la Fraternidad, ni recibir o pedir sacramentos a ésta. Actuar de modo contrario significaría romper la comunión con la Iglesia Católica”.
En este sentido, precisa que una readmisión en la Iglesia Católica para quienes fueran contra estos preceptos necesitará de un adecuado recorrido de reconciliación según la disciplina eclesiástica establecida por el Obispo.
“Me disgusta sinceramente que tales opciones, especialmente las referidas a la iniciación cristiana de los niños y los jóvenes, estén en contraste con las orientaciones pastorales de la Iglesia”, concluye.